La obra se editó digitalmente simulando el antiguo aspecto de las cianotipias, pues el azul era un color clave dentro del espacio decorativo. Además, le imprimé una serie de texturas y virados de aspecto metálico, que encajaban con los materiales utilizados en el salón. Para la producción, opté por un papel Photo Rag Metallic, idóneo para resaltar ese matiz metálico, y se imprimió en un cuadro tipo vitrina con altura, donde la imagen aparecía en el centro flotando, con marco dorado.